En un tiempo límite de la indiferencia de este planeta, con algebra o filosofía, te quiero y eso no lo cambia ningún teorema. A destiempo o a deshora mi vida sin ti se agota, mi mar se seca y mi sol se oscurece, solo por eso quiéreme niño, quiéreme que soy tu ecuación perfecta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario