Vuela mi imaginación, en el mundo de los sueños, ahí donde te vi yo, árboles de caramelo, nubes de algodón, un sol de gelatina y mar de sabor a melón. Tu, mi príncipe encantado, yo, una sin corazón.
-Lo siento querido, mi amor no te puedo dar yo no sé amar, que desgracia mundial.
Y el príncipe dijo:
-No te preocupes, yo, un corazón te creare.
Yo acabe enamorándome de él y él se transformo en un monstruo, tu no me haces falta no eres más que una baratija de porcelana, llore laberintos oscuros, renacieron setos de espigas que me querían acorralar, si este es mi destino no quiero amar. Arroje tu corazón barato, tús te quiero ingratos , tus eres la mejor , mientras que tu eres un monstruo eternamente, hijo del demonio creador de mentiras, infiel de por vida un ser que destruye almas a su paso . Volví a no sentir nada, todo me daba igual, quizás es mejor así , a lo lejos escucho a un anciano cantar:
Niña sin corazón , niña sin corazón,
eres la dulce niña que querer no quiere,
sus llanto se oyen tras las paredes,
niña sin corazón estas fría como la nieve,
quizás un joven te vuelva a restaurar algún día,
mientras tanto ella ve cómo se va la vida,
ajena a todo , sin la importancia que debería,
mientras circulan los coches por las grandes autopistas,
la luna para ella está vacía.

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